Historia

Andrés Eichmann

Era el mes de enero de 2015. Hacía unos dos años que conocía la historia de Catholic Voices (Reino Unido). Me había contactado con uno de los dos fundadores, Jack Valero, para ver si, con un viaje a Bolivia, podía estimular los primeros pasos de un grupo que se capacitara en la metodología de CV. Y conversé con algunos amigos sobre la posibilidad de alentar la formación de dicho grupo. Pero siempre pensé en ello como en un sueño y, por las respuestas de Jack, no daba la impresión de que pudiera venir o de que todo ello pudiera concretarse.

Lo que me fascinaba de Catholic Voices era la metodología, el reframing, y la comunicación en positivo del mensaje de la Iglesia. La Iglesia Católica, al cumplir su misión, recuerda al hombre que es amado por Dios, sea cual fuere su adscripción social, política o ideológica. Evangelizar supone reconocer la dignidad de cada ser humano. También de los descartados, de los olvidados, de los rechazados. Esto es lo que explica que la Iglesia esté en condiciones de proponer a nuestra sociedad, en un diálogo abierto, sus modos propios de enfocar los problemas y de buscarles soluciones acordes con tal dignidad. Por eso me parecía tan valioso intentar poner en marcha Voces Católicas Bolivia.

Llegó el día 20 de enero, con rumores de que vendría el Papa Francisco al país. Casi al mismo tiempo Jack se contactó conmigo para decirme que estaría dispuesto a orientarnos y, si fuera preciso, a viajar hasta aquí para completar la capacitación del grupo.

Pocos días antes Mauricio Pacheco me manifestó su impaciencia porque todavía no movíamos nada de este sueño que habíamos compartido. En fin, me decidí a dar los primeros pasos aunque (debo confesarlo) pensé que en cualquier momento todo podía naufragar. Lo que me hacía pensar esto era que no se daba ninguna de las condiciones básicas para semejante emprendimiento. No había ningún medio, ni económico ni humano, ni el tiempo suficiente para capacitarse, ni relaciones con los medios, etc. Mauricio es arquitecto, se dedica a la construcción. Y yo soy filólogo, trabajo el Siglo de Oro (el siglo de Cervantes) en América, como profesor de la UMSA.

Tuve una primera sesión de skype con Jack a fines de enero. A partir de entonces la experiencia fue de un asesoramiento constante por parte suya y de Juan Pablo Cannata desde Buenos Aires. Juan Pablo escribió un libro sobre el método de Vatholic Voices (Los valores en el discurso público) y es ahora mismo el Coordinador Regional de Voces Católicas para América Latina. Con su ayuda sumada a la de Jack, los materiales, ideas y soluciones llegaban rápidamente. Cuenta mucho el apoyo de personas que tienen años en la comunicación y que te aclaran cosas para las que no tienes ninguna experiencia.

Veamos la secuencia cronológica:

Entre febrero y abril armamos un primer núcleo de personas, de diversas familias espirituales católicas, para la coordinación de los trabajos. Uno de los integrantes de este primer núcleo, Vladimir Montecinos, es del Movimiento Neocatecumenal. Él nos ayudó mucho, y gracias a él la la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) acogió la iniciativa. El apoyo de la CEB, a través de José Ribera, fue una condición básica para poder trabajar.

También elaboramos (con el asesoramiento de Jack) las entrevistas para seleccionar futuros voceros de VCB. No daba el tiempo para hacer una convocatoria pública, de modo que hubo que hacerla con invitaciones personales. El sistema era sencillo: quienes no podían quedar en calidad de voceros se incorporaban como voluntarios para otras tareas. A fin de mes ya teníamos una lista de 14 postulantes a voceros dispuestos a capacitarse.
La Capacitación Inicial la hicimos el primer fin de semana de mayo. Estuvimos día y medio en la Universidad Católica Boliviana. El horario fue intenso e incluyó videos de YouTube con charlas de Jack y de Juan Pablo, y sesiones ellos por skype. Creímos entender entonces la metodología, pero la acabamos de captar a mediados de mayo después de una sesión maratónica de varias horas.

Los días 30 y 31 llevamos a cabo la Segunda Capacitación. Los temas fueron la “Visita del Papa” (datos de todo tipo), la “Lucha contra la Pobreza y por la Promoción humana” y “La mujer en la Iglesia”. Para el primer tema contamos con la participación invalorable del P. Iván Bravo, Ejecutivo de Comunicación del Arzobispado de La Paz; para el segundo, uno de nosotros recogió datos de Cáritas y otro se encargó de averiguar datos del Consejo de Educación de la CEB (un dato: la Iglesia lleva adelante 1503 establecimientos educativos gratuitos en el país, de los cuales 211 son para educación alternativa y especial).

Mientras tanto se fueron dando otras cosas. Donato Ayma, que fue el traductor al quechua y al aymara para la venida de Juan Pablo II, accedió a colaborar con la traducción de memes y otros textos breves. Más tarde nos acogió en su programa de Radio Atipiri, en la ciudad de El Alto. Por su parte, uno de nuestros voluntarios abrió el twitter de VCB y por esas mismas fechas el FaceBook.

La CEB pidió que facilitáramos una capacitación, por parte de Jack Valero y de Juan Pablo Cannata, para voceros y personal de la Iglesia. Juan Pablo Cannata la ofreció por skype, desde Buenos Aires, y la continuó Jack cuando vino, en junio. El 28 de mayo nos reunimos con José Luis Aguirre, Vocero Oficial para la venida del Papa a La Paz y director del SECRAD, que considera muy útil la metodología de VC. Quedamos en compartir nuestra capacitación con quienes puedan venir, de la CEB y del Arzobispado de La Paz, lo que efectivamente ocurrió más adelante.

En junio el ritmo comenzó a acelerarse. Pasamos a tener reuniones cada vez más frecuentes para afinar en los “temas álgidos” y agilizar nuestra capacitación.

Llegó Jack a Santa Cruz el 16 a las 15.00 hs. Lo fui a buscar al aeropuerto e inmediatamente lo llevé al arzobispado, donde tuvimos una primera actividad. Después nos reunimos con uno de los amigos que ayudaron con su dinero a que fuera posible el viaje de Jack. Al día siguiente Jack fue entrevistado en el periódico El Deber. Ya en La Paz, los días 18, 19 y 20 Jack estuvo en entrevistas con 8 medios de comunicación; dio una conferencia en la Universidad Católica; tuvo dos charlas con gente joven y variadas actividades con la CEB y con el Arzobispado de La Paz. Los días 20 y 21 tuvo lugar nuestra Capacitación Final. Fueron días de no parar. Nos “graduamos” 8 voceros.

El resto del mes trabajamos en afinar nuestra preparación específica para la venida del Papa y en darnos a conocer a los medios, poniéndonos a su disposición para lo que se ofreciera. Los días previos fueron de cuasi locura. De ello son testigos nuestros innumerables mensajes por email y whatsApp’s. Pero del 8 al 10 la locura se adueñó por completo de todos nosotros.

Nos distribuimos de la siguiente manera: el 8-7 estarían en La Paz 6 de nosotros, y a partir de ese día por la noche (o desde el día siguiente muy temprano) estaríamos 4 en La Paz y 4 en Santa Cruz. No nos importaría no ver al Papa, porque lo esencial en esta ocasión era estar al servicio de los medios y, en el tiempo restante, estudiar sus discursos y enterarnos de todo lo que sucediera, tomando nota, para dar opiniones convincentes con datos frescos.

El día 8 Adriana Mendoza y yo estuvimos 7 horas en un canal de difusión nacional, junto con dos reconocidos periodistas, en un programa que cubría cada movimiento del Papa y de quienes estaban cerca de él. Salimos por la noche tan felices como muertos de cansancio, seguramente por la tensión acumulada. ¡Y era apenas el comienzo!

Sería largo contar cada cosa ocurrida estos días. Basta decir que en las dos ciudades estuvimos a todo vapor. Atendíamos, en la medida de nuestras posibilidades, los pedidos de medios nacionales y de algunos del extranjero. Por otra parte, el Papa no paraba de hacer cosas maravillosas, lo que nos daba un material más que abundante, al punto de que ya no sabías qué escoger. No solamente sus palabras, con frecuente uso de imágenes de gran eficacia, sino a cada rato sus gestos, sus saludos, el detener el papamóvil para saludar unos niños o una monja anciana que reconoció en uno de los trayectos, o para abrazar a alguien. Era muy difícil no emocionarse, porque verdaderamente nos trajo una caricia de Dios.

Voceros: Claudia Acosta, Adriana Mendoza, Stephanie Morón, Mauricio Pacheco, Akemi Ponce Sakurai, Bernardo Pacheco, María de los Ángeles Ruiz y Andrés Eichmann.

Nuestro equipo de Voluntarios: Sería largo incluir todos los nombres. Pero los que nos han seguido de muy cerca con multitud de servicios invalorables han sido Daniel Rubín de Celis, Romel Brun, Luis Paz Nomei y Vladimir Montecinos.