Querida María:

Ya que el Papa Francisco nunca te va a contestar, como biógrafo suyo siento la necesidad de responder a tus dos artículos recientes, porque los lectores de Página Siete merecen estar informados sobre el sinfín de equivocaciones que hay en ellos. Pero antes que nada, me gustaría presentarme. Soy un gran aficionado británico de América Latina, que conoce bien la Argentina. Soy el autor de una biografía bastante completa del Papa Francisco que hace poco salió en castellano bajo el título El Gran Reformador: Francisco, Retrato de un Papa Radical (Ediciones B).

Así es: radical. Es algo que tú y él tienen en común. Un radical es alguien que va a la raíz, que no teme escandalizar, que tiene una capacidad profética de mirar más allá, que no teme ofender. Un radical auténtico no es alguien que busca ofender y escandalizar, lo que sería pueril y egoísta (porque este quiere que la atención se enfoque en uno mismo) sino que dice la verdad y no teme las consecuencias. (Los políticos, por lo general, no son radicales, porque buscan la popularidad.)

Francisco acaba de publicar una encíclica, Laudato Si’, que ha ofendido bastante a la élite norteamericana: ha condenado en términos muy duros y claros un modelo de crecimiento económico neo-liberal que depende de un modelo de consumismo feroz que daña a los más pobres y al planeta. Esto es radical, porque propone no una redistribución de la riqueza sino una economía en función de las necesidades y no de la avaricia.

“Viene como embajador del imperialismo a intermediar por él”, dices. En absoluto. Ha pasado la mayor parte de su vida abogando por una propuesta latinoamericana. Él es la mayor amenaza, en el mundo de hoy, para la hegemonía estadouinense, no porque sea un enemigo político sino porque se ha convertido en el representante más influyente de los intereses y las aspiraciones de los más pobres. Y reformador? Dices que Francisco no ha cumplido ninguna de las reformas que había prometido, pero luego muestras una lista de cosas que él nunca prometió reformar (el sacerdocio masculino, por ejemplo) o que no necesitan reformarse (el respeto por los gays, por ejemplo). El Vaticano siempre insiste en la despenalización de los actos homosexuales, y en superar su marginación social y legal. “Una pesada carga, especialmente para las mujeres bolivianas”, escribes, refiriéndote a la oposición católica al aborto. Pero el aborto no es ningún avance para la mujer, sino la liberación” de unas relaciones provisionales que normalmente benefician al varón y casi siempre dañan a los hijos. Los sondeos de opinión muestran constantemente que son las mujeres, mucho más que los hombres, quienes quieren restringir el aborto, porque son más conscientes que los hombres de lo que significa terminar con la vida inocente dentro del vientre.

Pero el Papa Francisco no viene a persuadir a nadie de cambiar ninguna ley. Esto sería un abuso de la invitación que ha recibido de visitar Bolivia. Viene a construir puentes, a dar esperanza, a avanzar en todo lo que la Santa Sede y el Estado boliviano han convenido como de mutuo interés: el combate contra el tráfico de personas, por ejemplo, o la mayor integración continental. Francisco no busca en absoluto amenazar el carácter laico del estado boliviano. Desde los años 1970 la Iglesia ha insistido en la libertad para todas las religiones y creencias, y Francisco es enemigo férreo de cualquier intento de usar la Iglesia para fines políticos. En cuanto al pasado de Jorge Mario Bergoglio, no era arzobispo en los 1970, y no tenía plataforma desde la cual denunciar la dictadura. Como provincial jesuita hizo lo que pudo para rescatar a las víctimas del régimen: salvó a decenas, arriesgando no sólo su propia seguridad sino la de su congregacion religiosa. No era teólogo de la liberación porque no era teólogo, pero le influenciaba bastante una corriente de reflexión latinoamericanista de la Iglesia llamada Teología del Pueblo. Y por cierto: no conozco a ningún
teólogo de la liberación que esté a favor del aborto.

María, terminas con que el papa es deshonesto y mentiroso. Luego de estudiar su vida, y de hablar con decenas de personas que lo conocen bien o trabajaron mucho con él, puedo asegurarte que en esto estás realmente equivocada. Estés o no de acuerdo con él, es el líder más sincero y honesto que tiene nuestro mundo. Viene a Bolivia un radical auténtico.

Atentamente,

AUSTEN IVEREIGH
Coordinador de Catholic Voices
Reino Unido

Categories: Artículos

0 thoughts on “Carta de Austen Ivereigh a María Galindo”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts

Artículos

Contra la discriminación y la intolerancia

Publicado en La Razón. Nota original acá. La Cámara de Senadores tiene para ratificar dos convenciones de la OEA, tendientes a combatir la discriminación y la intolerancia. Ante todo, pienso que es digna de aplauso cuanta Read more…

Artículos

Cuidar la vida vulnerable

Artículo original en La Razón. Visítalo acá. Juno es una adolescente de 16 años que quedó embarazada en su primera relación sexual. El padre del bebé es un chico despistado que no se entera mucho Read more…